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Elimina los ruidos de tu bici

 

No existe nada más fastidioso que nuestra mountain bike vaya chirriando por todos lados a los que nos movemos, y es que los ruidos nunca acaban sobretodo cuando tenemos una bici de aluminio que sin un debido mantenimiento puede convertirse en una auténtica caja de resonancia capaz de colmar nuestra paciencia.

Un cosa sí estamos seguros, aparte del ruido de las llantas y el cliqueo del piñón libre todas las bicicleta deberían ser silenciosas, si tu bici hace otros ruidos extraños significa que necesitas atenderla porque hay un problema pero, ¡no te asustes! La mayoría de los problemas sanan ajustando algún tornillo o tuerca floja.

Es muy común que cuando te compras una bicicleta nueva con el tiempo ésta comience a producir sonidos a las pocas salidas porque las partes de la bici se van desajustando. Ten en cuenta que el problema no siempre  proviene de la zona del pedalier, tras varias limpiezas, o algún día de lluvia, las impurezas se pueden filtrar entre los rodamientos y el alojamiento de los mismos creando ruidos molestos.

Ignorar el ruido sólo puede ocasionar daños graves en componentes de tu bici y lo más grave hacer que caigas y que tu rostro toque el asfalto. Para evitar esto, tenemos que atacar uno de los principales causas de ruidos en nuestra bici: la dirección.  ¡Toma nota!

 

1. Quita la rueda delantera

El primer paso que debes realizar es quitar la rueda delantera. A continuación, afloja los tornillos de la pinza de freno y libera el latiguillo del freno. Si la horquilla lleva un mando remoto, saca el mando del manillar.

 

2. Suelta el tornillo superior

Enseguida, suelta el tornillo de la zona superior de la horquilla, este tornillo es el responsable de mantener todo el conjunto sin holguras como si fuera una única pieza.

 

3. Cambia la llave de Allen

Suelta los tonillos de la potencia. Es momento de desmontar la horquilla, sostén el puente de la horquilla por debajo mientras vas sacando las piezas. El orden que te recomendamos seguir es:  la potencia, la tapa de la dirección, la cuña y el rodamiento superior. Ahora ya puedes  deslizar la horquilla hacia abajo.

 

4. Comienza a limpiar 

Necesitas quitarle todas las impurezas para dejarlos limpios. Aprovecha para  comprobar la fluidez, si no desliza bien la parte interior con la exterior, sustitúyela por un rodamiento nuevo.

 

5. Rodamientos brillantes

Detente en el cuadro para hacer el mismo trabajo de limpieza en el alojamiento de los rodamientos. Tras preparar una perfecta base de apoyo, ve dejando una fina capa de grasa en los rodamientos y en el alojamiento. Una vez terminado, comienza a recolocar todas las piezas de la misma forma que las has desmontado.

 

6. Deja todo en su lugar

Aprieta la tapa superior, si es necesario hunde la horquilla en parado para que el conjunto se coloque mejor. Termina el trabajo ajustando el apriete de la tapa superior de la horquilla y apretando con el par de apriete la potencia.

Foto: iStock

 

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